Barco de arrastre pequeño
Alto ->29 cmsLargo ->30,5 cmsAncho ->9 cms

Barco de arrastre pequeño

Pesquero de arrastre típico del mediterráneo como decoración náutica. Se trata de un barco de pesca que opera una red de arrastre o una red en forma de bolsa, de la que tira a una cierta velocidad que permite atrapar peces, mariscos u otros animales marinos. Reproducción artesana realizada en madera.

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Barcos de pesca de arrastre

 

La pesca de arrastre como su nombre indica, se realiza mediante una gran bolsa de red de pesca arrastrealtura variable, que por diversos medios se mantiene abierta y se arrastra por el fondo marino.

 

Por lo tanto, dado que se trata de un arte de arrastre, el rendimiento pesquero de dicho arte irá consecuentemente ligado al tamaño y potencia del barco que arrastre dicha bolsa; a mayor potencia, mayor es el arte. Es una de las artes de pesca que ha tenido mas aceptación, y donde el desarrollo industrial ha tenido una gran incidencia. En menos de un siglo ha experimentado cambios verdaderamente notables.

 

Hasta la integración de los ingenios mecánicos para la propulsión de las embarcaciones, los barcos arrastreros nunca se sabía cuando volverían ya que dependían únicamente de la fuerza eólica, en muchas ocasiones cuando debían alejarse por que las capturas escaseaban en la costa por causas diversas (migraciones biológicas, etc.) y les sorprendía el viento de tierra (el mestral o la tramuntana)llegaban muy lejos y al cesar la fuerza del viento quedaban completamente parados, levantaban el arte quizás lleno de capturas y solo les quedaba la opción de rezar para que soplara el viento de fuera, (de componente S. o E) si ese viento tardaba en llegar se veían obligados a tirar el pescado al agua por que carecían de medios de conservación, al darles el viento de fuera volvían a echar el arte al mar para llegar a la costa con pescado fresco. no hay que olvidar tampoco que la infraestructura viaria y la falta de medios para el transporte por tierra de las capturas no facilitaba el reparto, solo los pueblos cercanos a la costa podían disfrutar de los manjares que deparaba el mar, era por tanto una auténtica aventura el hacerse a la mar para pescar al arrastre.